La escolarización temprana garantiza un mejor rendimiento y desarollo

Los tres primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo de un niño. En esta etapa no sólo aprende a ponerse de pie, caminar o sentarse sino que también comienza a interactuar con los demás, a comunicarse y a desarrollar las habilidades cognitiva básicas. En este primer aprendizaje los padres son básicos pero una escuela infantil también puede ser de gran ayuda, ya que se trata de un nuevo entorno en el que profesionales cualificados estimulan diferentes capacidades tanto intelectuales, como sociales y emocionales. Desde el grupo de colegios IEP estamos firmemente convencidos de que los beneficios que reporta la enseñanza temprana sobrepasan con creces cualquier desventaja que pudiera tener.  Los expertos aseguran que la enseñanza de una segunda lengua en los niños resulta más efectiva, ya que asimilan las palabras de una manera muy natural, pero éste no es el único de sus innumerables beneficios:

  • Estimula la creatividad. El bilingüismo ejerce un impacto positivo sobre la inteligencia y dota al alumno de las habilidades necesarias para resolver problemas al tiempo que despierta sus inquietudes culturales.
  • Desarrolla la tolerancia y la comprensión, gracias a la amplitud de miras que aporta el conocer otra cultura.
  • Fluidez en las relaciones personales. La capacidad de expresarse se ve acelerada por la confianza en sí mismos que les da el conocimiento de otro idioma.
  • Facilita el aprendizaje de otras lenguas. El aprendizaje temprano de un segundo idioma prepara el cerebro del niño para absorber terminología de otras lenguas, lo que en un futuro no solo le permitirá disfrutar mucho más de sus viajes al extranjero sino, lo que sin duda es más importante, encontrará muchas más oportunidades laborales.

Por todo esto, creemos firmemente en la total inmersión en inglés de nuestros pequeños y la potenciamos para desarrollar un nivel de inglés nativo. Nuestro objetivo es que los pequeños se beneficien de todo lo que les puede aportar este aprendizaje temprano. Una enseñanza siempre a través del juego que conlleva innumerables ventajas:

  • Los pequeños crean nuevos espacios de interacción con niños de su misma edad y con grupos que potencian su desarrollo.
  • Estimula su comunicación verbal y extraverbal, contribuyendo al logro de la independencia y la autonomía infantil.
  • Fortalece los vínculos afectivos con las personas y estimula la empatía, haciendo que el niño abandone el egocentrismo típico de los primeros años de vida.
  • Estimula el autocontrol emocional y la capacidad de resolver conflictos al tiempo que potencia la adquisición de habilidades cognitivas complejas y estimula el desarrollo del pensamiento.
  • Desarrolla su creatividad e imaginación, así como el lenguaje y la adquisición de palabras nuevas.
  • Desarrolla las actividades motoras finas.
  • Enseña al niño las normas básicas de convivencia y de respeto hacia los demás, así como las reglas y lo límites.

Y si todavía nos quedaban dudas sobre las bondades de la escolarización temprana, un reciente estudio del Institut CIIMU, desvela que los niños que acuden a la escuela infantil antes de los tres años, no solo rinden mejor durante la primaria sino incluso en la ESO, obteniendo una nota media superior al resto de entre 1’65 y 1’27 puntos. Por todo ello, en IEP estamos firmemente comprometidos con la mejor enseñanza infantil y nos sentimos orgullosos de ofrecer un entorno personal y acogedor para los niños, basado en un espacio lúdico. Creemos que cada pequeño merece el mejor de los comienzos de su vida y le apoyamos para que sea capaz de completar todo su potencial con una educación construida a través de los valores y una total inmersión en inglés.  Contamos con los profesores más expertos y con una mayor vocación y conocimiento en el trato con los menores de 5 años y les proporcionamos una gran variedad de objetos, materiales, música y todo aquello que necesitan para experimentar, imaginar e investigar. Y siempre en una ambiente seguro en el que se puedan desarrollar tanto a nivel físico como emocional, personal y social.  En definitiva, todas nuestras actividades están diseñadas para que los más pequeños desarrollen sus capacidades al máximo y siempre siguiendo nuestros cuatro principios básicos de la edad temprana: cada niño es único, cada niño aprende a ser fuerte e independiente a través de relaciones positivas; los niños aprenden y se desenvuelven mejor en un ambiente facilitador  y cada niño se desarrolla y aprende de manera diferente y a distintos ritmos.