Que tus hijos coman pescado puede ser una misión difícil pero no imposible

¿No hay manera de que tu hijo coma pescado y estás a punto de tirar la toalla? Pues no des esta batalla por perdida pues la salud y el desarrollo de tu pequeño están en juego. Según la Organización Mundial de la Salud, especialmente los niños deben comer entre 3 y 4 veces por semana, variando entre pescado blanco y azul. El pescado aporta proteínas de alto valor biológico y nutrientes como el yodo, el selenio, el calcio y las vitaminas B12, A y D, además de ácidos grasos poliinsaturados omega-3. Como ves, razones más que convincentes para que no desfallezcas en tu empeño. En el comedor del Colegio Inglés de Asturias nos preocupamos porque nuestros alumnos aprendan a comer de forma equilibrada y que el pescado sea uno de sus platos favoritos.

 

Y para ayudarte en esta difícil misión, te proponemos algunos consejos que pueden facilitar la aceptación de este excepcional y sanísimo producto entre los peques de la casa:

 

  • Prepara recetas diferentes, divertidas y originales. Hamburguesas, albóndigas, pizzas o nuggets de pescado. Los niños aceptan muy bien estas preparaciones cuando se trata de ternera, cerdo o pollo, así que, si variamos estos ingredientes por un pescado suave y lo condimentamos como si de los platos originales se tratara, tus hijos ni se darán cuenta.

 

  • “Esconde” el pescado en recetas que les gusten. Por ejemplo, haz un sofrito con pescado y tomate casero que puedes añadir a unos macarrones; prepara una ensalada de pasta y agregarle unos trocitos de salmón desmenuzado o la manera más fácil: la ensaladilla rusa con una buena proporción de atún.

 

  • Predica con el ejemplo. Para conseguir que tus hijos acepten un nuevo alimento es fundamental que vean que se consume en casa habitualmente, que es común en nuestra mesa y que los padres lo comen y además les encanta.

 

  • Nunca des la batalla por perdida. No hay que dejar de ofrecerlo, aunque en las primeras ocasiones no hayamos tenido demasiado éxito. Antes de que un niño acepte un nuevo alimento tiene que ir probándolo varias veces, por lo que es aconsejable que vayas preparando distintas recetas hasta encontrar la que más le guste.

 

  • Involucra a los peques en la compra y preparación del pescado. Que se sientan parte de todo el “ritual” puede ser clave para despertar su interés por el nuevo alimento.

 

  • Ofrece el pescado en un ambiente alegre, relajado y festivo para que el niño relacione este alimento con momentos felices, compartidos en familia, agradables y que generan buenas sensaciones y recuerdos. Enfadarse si el niño no quiere comerlo o forzarle a hacerlo puede ser la mejor manera de que acabe odiando este alimento.

 

Y para que puedas poner en práctica todos estos consejos acabamos con una receta especialmente recomendada para los que menos les gusta este producto: las bolitas de pescado.

 

Para su preparación necesitamos:

1/ kg de pescado suave (merluza o pescadilla) cocido y picado.

150 ml de leche.

3 cucharadas de harina.

2 huevos.

1 cucharada de perejil picado, sal, pimienta, aceite y pan rallado.

 

Para la preparación, mezclas en un bol la harina con la leche y un huevo. A continuación agregas el pescado picado y el perejil y condimentas todo con sal y pimienta. Lo mezclas bien y luego vas incorporando el pan rallado hasta que la preparación quede firme y se puedan hacer bolitas sin que se peguen en las manos. Pasas las bolitas por un huevo batido y después las haces rodar por pan rallado. Finalmente untas con aceite una placa de horno y colocas las bolitas, que deberás hornear aproximadamente 15 minutos a 180-200 grados, hasta que estén doradas.

¡Pruébalo! El éxito está garantizado.