La igualdad de género comienza en casa pero también en el colegio

El principio del fin de las desigualdades y la violencia de género debe comenzar en la familia y en la escuela. El respeto al otro y la no violencia han de ser los primeros valores que el niño aprenda de sus mayores y que pueda poner en práctica en las primeras relaciones sociales que surgirán en su vida, las que establece con sus compañeros en las aulas. Por ello, en los colegios del grupo IEP trabajamos en la igualdad de género desde el primer día que los pequeños entran en nuestros centros. Y muy especialmente con nuestros alumnos de infantil y primaria, ya que los niños en esta etapa tienen una gran receptividad a la hora de aprender y por lo tanto de asimilar pautas de conducta igualitarias.

Sin duda, el papel del sistema educativo y de los docentes es fundamental para la transmisión de valores como el respeto, la tolerancia y la igualdad entre mujeres y hombres. Valores que impregnan todo el proyecto educativo de nuestros centros y que se traduce en la formación de nuestros docentes para que puedan poner en práctica estrategias que favorezcan la igualdad de género. Un objetivo al que también responde el material escolar, los libros de texto y todos los recursos pedagógicos de que disponemos.

Pero también sabemos que nuestro trabajo sería en balde si esta educación igualitaria no comenzara en el hogar de los pequeños. Por ello, colaboramos con las familias para eliminar estereotipos sexuales y fomentar la plena igualdad de oportunidades. En este sentido, los expertos coinciden en que cada vez hay más recursos y ejemplos de buenas prácticas que pueden ayudar a docentes y familias a trabajar en esta igualdad de género desde edades tempranas.

Herramientas contra la desigualdad

  • Literatura infantil y vídeos. Cada vez hay más libros y cuentos en los que sus protagonistas rompen con los roles y estereotipos de género. Princesas que se defienden y luchan o chicos que lloran y muestran libremente sus sentimientos.
  • Recursos educativos y cursos para profesorado. Fundaciones relacionadas con la educación, las administraciones públicas, editoriales e incluso el propio profesorado comparten en internet proyectos educativos para trabajar el tema de la igualdad de género.
  • Buenas prácticas. Los ejemplos sobre cómo educar en igualdad de género son accesibles a todo el mundo. Guías como La Guía de Buenas Prácticas en Coeducación en Europa, nos ofrecen la visión de algunas escuelas que han llevado a cabo exitosos planes de igualdad.

Sin duda, esta herramientas nos pueden ser de gran ayuda para modificar aspectos de nuestro entorno que muchas veces pasan desapercibidos tanto por los docentes como por las familias:

  • Quién hace qué en una relación. Los patrones sobre lo que debe hacer el hombre y la mujer en la familia y en la vida van pasando de generación en generación, pero es el momento de romper la inercia y repartir de manera igualitaria las tares de la casa o el cuidado de los hijos. Si no limitamos las acciones por género y modificamos los patrones tradicionales el niño verá que no hay una verdad absoluta y que siempre hay más de un modo de hacer las cosas.
  • Promover las actividades y el juego entre iguales, evitando estereotipos.
  • Acabar con las etiquetas o chistes sexistas. Debemos ser conscientes del lenguaje que utilizamos y cambiar la forma de comunicarnos, evitando comentarios discriminatorios que puedan ofender a otro o transmitir valores equivocados a los pequeños.
  • Aceptar que niños y niñas no aprenden al mismo tiempo y que lo hacen de maneras diferentes, pero que con un programa escolar adecuado ambos pueden superar con éxito cualquier asignatura y elegir su futura profesión independientemente de cuál sea su sexo.