Enseñar a pensar y resolver problemas, el pilar del currículum británico

Enseñar a pensar. Podríamos decir que éste es el lema y la base fundamental de la educación británica. La cultura anglosajona es históricamente mucho más práctica que la del resto de países de la Europa continental y esta característica se refleja también en su sistema educativo y en una concepción del aprendizaje cuyo objetivo fundamental es que los niños aprendan a razonar y además lo hagan a  través de su propia experiencia.

Es por ello que la principal diferencia entre el sistema educativo español y el británico es que éste se basa mucho más en la práctica y la evaluación continua que en la memorización de datos. Y es precisamente aquí donde reside el fundamento de las ventajas que ofrece  la educación anglosajona.

 VENTAJAS DE LA EDUCACIÓN BRITÁNICA

  • La educación británica se basa en una formación integral en la que, además de los conceptos, se promueve la capacidad de los alumnos de descubrir el mundo, de superarse y de apasionarse por el aprendizaje. El niño descubre así habilidades que le abrirán puertas en el futuro.
  • Se enseña a pensar no a memorizar. La prioridad es que el alumno desarrolle una mente investigadora. Se plantean retos y objetivos que fomentan la independencia y el interés del estudiante por aprender. En este punto nos sirve de ejemplo el British Council School de Madrid. Según su directora, Gillian Flaxman: “el alumno trabaja los contenidos de manera creativa y estimulante. Por ejemplo: no se memoriza
    la historia de Roma, se construye una maqueta de una cuádriga.”
  • La evaluación continua permite mantener un buen nivel durante todo el curso, evitando así los atracones finales y consolidando los conocimientos.
  • La ventaja de ser una enseñanza eminentemente práctica es que los alumnos, cuando sean adultos, estarán preparados para resolver retos que seguramente nada tienen que ver con los que están estudiando hoy. Si han aprendido de niños a tomar decisiones, saber abordar problemas y encontrar las soluciones estarán capacitados para enfrentarse a cualquier reto del futuro.
  • Cada alumno es único y tiene sus propios objetivos para las diferentes áreas de conocimiento. Esos objetivos se establecen de manera individual, entendiendo que cada alumno tiene unas capacidades distintas y aprende a un ritmo y de una manera distinta.
  • Apuesta por el desarrollo de las habilidades de cada niño. Una habilidad es una destreza que una vez adquirida no se pierde. Por lo tanto, el niño al final de su vida escolar tendrá todas y cada una de las habilidades que ha adquirido en el colegio y que le van a ser de gran ayuda para el resto de su vida. Ésta es la principal diferencia con otros sistemas basados en la memorización de grandes cantidades de información y que corren el riesgo de que al final de su vida escolar gran parte de esos conocimientos se hayan perdido.
  • Se trabajan los valores, el talento, el compromiso social y la libertad. El alumno conoce las normas y los límites dentro de los cuales puede actuar con libertad y autonomía.

Todas estas ventajas son los argumentos que sustentan la decidida apuesta por la educación británica de nuestros centros IEP de Asturias, Castellón y la Nucía. Siempre sin descuidar los conceptos y conocimientos básicos, queremos que nuestros alumnos salgan del colegio sabiendo pensar, investigar y encontrar las soluciones a los problemas o retos que les depare el futuro.